La Inmaculada Concepción es un feriado religioso nacional de diciembre. Suele marcar el inicio práctico de la temporada de fin de año para muchas familias y comercios, aunque no es irrenunciable. En cálculos laborales debe descontarse como feriado legal.
Al no ser irrenunciable, el comercio puede operar con normalidad y el descanso depende del régimen laboral de cada persona.